Una boda íntima y familiar


Una boda íntima y familiar

Ibiza está llena de rincones maravillosos, lugares mágicos que superan lo imaginado y que junto con el amor, no solo de los novios, sino también de los invitados, logran hacer del evento un día especialmente inolvidable. Queremos compartir con vosotros la boda de Dani y Sandra, una boda muy especial por la implicación de los invitados en toda la ceremonia y celebración. Otra opción para celebrar una boda íntima y familiar.

Sandra y Dani me contactaron para darle forma y organizar su boda en una de las zonas ideales y mejores para casarse a la hora de la puesta de sol, Sant Josep. Querían casarse al atardecer y en septiembre. La pareja eligió un hotel de la zona con vistas al mar donde podían celebrar la ceremonia y la cena, una opción que reunía un lugar bellísimo y la practicidad en la organización del evento.

Nos sentimos muy felices de haber podido acompañarles en su elección, distinta a las habituales, organizando una boda solo con los familiares y amigos más allegados, en la que todos participaron, siendo la boda de los novios para los invitados y de los invitados para los novios, muy romántica y emotiva, una boda íntima y familiar y con el sonido embriagador del cello siempre de fondo. Y es que aquello de lo que novios e invitados fueron partícipes con tanto amor caló de tal manera que dio paso a una experiencia que ha quedado grabada en sus retinas y corazones para toda la vida.

La ceremonia


Lola y Nuria, amigas de los novios, cumplieron las funciones de maestras de ceremonias, introduciendo cada
parte del ritual y a cada invitado. La música comenzó a sonar de la mano de nuestra cellista con la entrada del
novio, con una pieza que se apodera de todos los sentidos, Cello Suite No.1 en G mayor. La entrada de la novia fue
con su canción elegida, Perfect de Ed Sheeran, entonada también en el cello.

Todos los invitados habían preparado una ofrenda acompañada de unas palabras haciendo referencia de su relación con la pareja. Dani y Sandra participaron de estas ofrendas como signo de unión con sus familiares y amigos.

La temática de la ceremonia fue los 4 elementos:  el agua, la tierra, el fuego y el aire. Estos estuvieron presentes de principio a fin y fueron presentados por diferentes grupos de invitados.

El agua tuvo la función de unirles a todos desde su esencia, fue presentada en copas seguida de un brindis con hierbas ibicencas y el mar de fondo.

La tierra es también el ritual de la infancia, unas fotos de los novios, de niños, fueron el objeto de ofrenda para pronunciar unas palabras en referencia a su compromiso y el cuidado del uno al otro. “ Entregaros vuestra inocencia, vuestra sonrisa e inexperiencia, y la ganas de crecer juntos para que reconozcáis los momentos de inseguridad en los que os sintáis perdidos, para daros cobijo cuidando de los niños que fuisteis.”

Se hizo la bendición del fuego con una vela que se impregnó del momento que estaban viviendo, como símbolo de todo lo que les unió y les une y que les trajo hasta el día de su enlace, para que sea encendida en momentos felices o en momentos difíciles.

El aire fue el último de los elementos de la ceremonia y fue en ese instante cuando todos se acercaron a la orilla para realizar el ritual de ofrenda de todas las flores de la ceremonia al mar. Este momento fue dedicado a todas las personas que no estaban presentes en un día tan especial. Fue un momento precioso y muy emotivo.

Y llegó el momento del matrimonio, Lola y Nuria, amigas de los novios, condujeron el momento de los votos y las firmas. Durante esta parte del acto sonó Hallelujah de Leonard Cohen y se cerró con una dulce lluvia de pétalos y la canción Over the Rainbow.

La famosa lluvia de pétalos que se les regala a los novios siempre provoca algunas risas y se oyen palabras espontáneas dedicadas a la pareja, siendo un momento que queda suspendido en el tiempo lleno de color y aroma. Y el cello siempre de fondo con la música elegida por los novios, la brisa cálida y el olor del mar.

La cena

La cena fue tipo cocktail a base de canapés y una mesa ibicenca llena de productos típicos de la isla, salados y dulces. Los novios bailaron y compartieron la vivencia con sus invitados, un día inolvidable para todos.

Gracias Sandra y Dani por habernos elegido para acompañaros en uno de los días más especiales de vuestra vida.

¡Ha sido un placer ser partícipe de vuestra boda íntima y familiar!

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