Naturaleza Viva
Una naturaleza viva y plena pero sutilmente domesticada en los jardines de una lujosa villa privada, erigida en medio del paisaje natural, con increíbles vistas al mar desde su espléndida piscina. El sitio ideal no sólo para celebrar la boda sino también para prolongar la estancia disfrutando de un lugar de ensueño.
Liliana y Alex
Ibiza, 6 de junio del 2008. Una fecha que para algunos no dirá nada pero para mí siempre estará en mis recuerdos.
Hacía calor y todos los del equipo estábamos muy nerviosos. Llevábamos horas decorando el porche de la villa con ramilletes de flores blancas. Empezaban a llegar los invitados. El cocinero preparaba las langostas y los aperitivos que Alex cuidadosamente había elegido para agasajar a sus invitados. Los más queridos. Solo 20 personas formarían parte de este deseo. Tuve suerte de que me eligieran a mí y ser parte de tanta felicidad.
El Dj hacía pruebas con su equipo, junto a la piscina que, como un enorme espejo reflejaba el paisaje. El fotógrafo preparaba el material y la baby sitter cuidaba a Luca, que es un cielo. Todo estaba en orden; empecé a relajarme. La estilista daba los últimos retoques al pelo y al maquillaje de Liliana y Rosa, su mami, no paraba de dar vueltas. Llegaba el gran momento.
En el arco del porche estaba todo dispuesto: el altar, el maestro de ceremonias y los invitados, admirados por una ambientación tan sorprendente como mágica. Alex hizo su entrada. Caminaba sobre la alfombra nervioso y emocionado, saludó al maestro y después de la entrada de Luca, junto con los abuelos, se hizo el silencio.
Los invitados contuvieron la respiración.
El Dj pinchó ‘Spend a Life Time’ y Liliana, acompañada por Rosa, miró al cielo y empezó a caminar. Los ojos de Alex se inundaron de lágrimas y yo tampoco pude contenerme.
La vida es maravillosa y si encuentras a la persona indicada aún lo es más……..







